viernes, 14 de abril de 2017

¿CÓMO ESCRIBO?

Este post es para contarles cómo es mi proceso de escritura paso a paso, y quizá se sientan identificados con él, o tal vez lo quieran emplear por si algunas técnicas no le funcionan al momento de escribir. Ya he publicado entradas similares antes; pero en esta, en cambio, no haré énfasis en la escritura, sino también en el proceso de corrección. Espero lo disfruten y sea de su profundo interés, o aporte algo de claridad a sus opacos días de escritura.

Comienzo diciendo que he empleado dos técnicas, y siendo sincero, la segunda, en cuestión de evolución, me ha funcionado mejor a la hora de escribir. La primera consistía en escribir 800 palabras todos los días, y aunque parezca fácil, al principio, con mis primeros libros, resultó ser un suplicio; sin embargo lo recomiendo para aquellos que estén empezando a escribir, pues les aseguro que si escriben esa cantidad de palabras durante una semana, a la siguiente querrán escribir 1000 y lo conseguirán, y el resultado de su borrador será optimo en poco tiempo. Este tip lo encontré en alguna página hacía tres años, y si recordara cuál fue, se lo agradecería profundamente.

La segunda técnica me sirvió bastante, sobre en cuestiones evolutivas para mis escritos, y fue la de planeación; yo planeé muchos aspectos de las historias de mis primeros libros, que fueron tomando profundidad a medida que iba escribiendo los siguientes. Muchos no recomiendan planear nada, pues arruina la espontaneidad, y yo difiero totalmente a eso. Planear un final y ciertos aspectos de cada libro, me ha ayudado a ahondar en los personajes, sus personalidades e historias vividas, además de ir soltando pistas que llevaran al lector a un final previamente anunciado, lo que resulta entretenido. El hecho de que planee ciertas cosas no quiere decir que haga monótona la escritura, pues hasta tú, como escritor omnipotente, te puedes llevar ciertas sorpresas sobre tus personajes y el ritmo en que estás llevando la novela. Si decides emplear la etapa de planificación en lugar de la de 800 palabras diarias, entonces debes saber las siguientes cosas:
  1. Al menos debías haber escrito una novela completa, no importa si lo has conseguido con algún método personal;
  2. Planear el comienzo y el final de la vida del personaje principal antes que todo, pues los secundarios y el entorno se irán adaptando a entorno a él; si es un libro autoconclusivo el reto no será mayor al exigido por una novela; sin embargo, bilogías, trilogías, etc., pueden que resulten más complicadas, de manera que debes mantenerte firme respecto a ese final, y no sólo tener en mente ese final, sino también idear una estrategia para cada libro; ¿Qué ocurrirá en el segundo libro, o en el tercero? Sí, al menos los aspectos más relevantes, y deja lo mejor para el final;
  3. Aunque en tu libro aparezcan 100 personajes diferentes, con puntos de vista fuera del personaje principal, debes tratar de que todos se liguen a este; para ello, como ya mencioné, es importante dar un propósito determinado al protagonista desde el principio al final;
  4.  No coloques nombres a los capítulos antes de escribirlo; sin embargo, te recomiendo hacerlo inmediatamente después de terminarlo;
  5. Leer una hora algún libro adverso al género que estás escribiendo;
  6. Tómate una hora libre, sal afuera, respira profundo y mira tú entorno, pues estas técnicas pueden resultar muy estresantes;

¡Y suerte!

Planear ayuda mucho a no sufrir de estancamientos; debes escribir todo lo que te venga a la mente y tratar de incorporar, coherentemente, aquellas ideas a tus novelas. No hay ideas absurdas, quizá lo que tu consideres absurdo alguien más lo tome como parte de tu genialidad y después se lo atribuyan a tu originalidad como escritor al darle giros importantes a la historia. También puedes hacer una escala de escritura en un cuaderno de notas, y anotar lo siguiente:
  • Principio: cuenta un poco del personaje principal y su historia; no todo de golpe, trata de desglosar todo entre capítulos, así el lector irá sacando sus propias conclusiones y estarás interesado en la historia a lo largo del libro. Aquí recomiendo eso que dicen “menos es mejor”. No comentas el error, luego de haber ideado un final para el libro de antemano, dejar pistas que hagan muy obvio el desenlace; lo repito: “menos es mejor”.
  • Desarrollo: agrega profundidad a tus personajes, suelta algunos secretos o vivencias personales, y ve pensando desde este momento lo que ocurrirá en el clímax.
  • Clímax: Yo, personalmente, incluyo varios clímax en mis libros (¿sería muy obsceno decir que mis libros son multiorgásmicos?); como lector me gusta mantenerme entretenido, ¿a quién no?, y eso me gusta para mis libros; odio cuando los libros tienen párrafos extensos cuando no son necesarios y desarrollan aspectos nimios para la historia, sólo para engrosar el volumen. Eso hace que la lectura sea pesada. A mitad del libro recomiendo idear un clímax, y quizás otros dos más ligeros entre éste y el clímax del final, donde explorará todo.
  • Final: No sé por qué, pero he aprendido a amar los finales aunque en un principio quería mantenerme alejado de ellos. Esto es parte de madurar como escritor, cerrar un capítulo y no arrepentirte en absoluto. Con respecto al final, sólo tengo para decirte que aunque lo hayas planeado de ante mano debes dejarte sorprender ante los eventos que lleguen a tu mente. En caso de que no sea un libro autoconclusivo, entonces te recomiendo dejar incógnitas tremendas o un desenlace muy impactante; sobra la explicación de este punto.


Corrección: respecto a esto, no, ¡no es aburrido!; creo que es la mejor etapa de escribir: revisar, corregir y mejorar. No recomiendo comenzar a corregir inmediatamente de terminado el manuscrito, y mucho menos pasar a terceros para que hagan este trabajo. Antes debes hacerlo tú, pero tómate al menos una semana. Yo tiendo a escribir libros muy largos, y lo hago en poco tiempo y sí me siento orgulloso, pero corregir a veces resulta ser una pesadilla porque no es algo que puedes hacer en un día; aunque quieras no puedes corregir tu libro en un día, pues corregir un capítulo te puede llevar más tiempo del que te llevó escribirlo, pero eso he aprendido a realizar un plan de lanzamiento o publicación (del que hablaré después). Escribo en un blog de notas cuándo y cómo voy a publicar mi libro, trato de qué el lapso de tiempo sea un año desde que terminé para dejar reposando el libro al menos dos meses (y sin embargo a veces echó pequeños vistazos en ese tiempo), tiempo que me permite pensar y recapacitar respecto a lo que he escrito; incluso, cuando regreses al manuscrito y lo leas, será como si te hubiera ocurrido un lavado de cerebro, y cuando lo leas te preguntarás si eso lo escribiste tú y cuándo, será como leer un libro por primera vez.

Y escribe… no te detengas a corregir luego de cada capítulos terminado; es valioso tiempo que estás perdiendo de escritura y las ideas se irán volando. Es tu libro, de modo que tú eres su Amo y tú decides cuando saldrá a la luz, no tienes por qué acelerar las cosas, puedes corregirlo al final y hacerlo tantas veces y en el tiempo que quieras. Recientemente conseguí una técnica por Internet que he comenzado a utilizar, y me ha ido de maravillas, es ágil y entretenido: consiste en revisar cada capítulo dos veces seguidas, dejar pasar una semana después de corregidos todos y lo haces de nuevo pero no en el orden tradicional, sino en orden aleatorio. Lo recomiendo. Claro, una vez te sientas medianamente conforme –ya que nunca estarás conforme del todo con tu manuscrito–, podrás pasárselo a terceros para que te brinden su ayuda, y sobre todo, su opinión.

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